A uno lo engañan y se siente desdichado, se siente vacío, se siente como si el paisaje que habíamos observado con tanto entusiasmo y adoramos, resultara ser una simple escenografía y se cayera al piso, como una colilla de cigarrillo, cae y se destruye en mil pedazos. Qué facil es desperdiciar palabras, y por otro lado, qué poderosas son, tienen la capacidad de poder elevar a una persona al mismísimo cielo o enterrarla ocho metros exactos bajo tierra y en la más asquerosa de las parcelas. Desperdiciar palabras, trata de pronunciarlas en vano, como si todo lo que nos hubiesen enseñado desde pequeños, hubiese sido simplemente eso, en vano.
Hablar por hablar, hablar para causar, de eso trata el ser humano, consiste en la tan sencilla relación causa - efecto y emisor - receptor, finamente conectadas como con un hilo, un débil y fino hilo. Eso fue lo que hiciste aquellas tardes, aquellos días, aquellas noches, pronunciaste en vano, causaste y te fuiste.
Te alejaste y fue de noche, y aunque pensé que todo lo que decías era tan verdadero como lo tangible, olvidé pensar que eran palabras, que tarde o temprano se las lleva el tiempo, y también dejé la desconfianza en el otro saco. Olvidé calcular, olvidé recordar, olvidé todo menos aquellas palabras.. las cuales no puedo olvidar. No se arranca la memoria como un trozo de papel tissue, ni se saca un querer de un corazón como se saca un anillo, no se arranca, no se saca... no se olvida, yo no te olvido, todavía en mi cabeza se sigue relatando la misma historia y la música sigue sonando de fondo, como en esas tardes calurosas de Diciembre, sé que es en vano, sé que es otro modo de destruírme, otro modo, eso busco, otro modo... de escapar.
Qué ingenua fui, ¿será lo que me caracteriza?, de mi gentil y dulce boca sólo salieron sentimientos sinceros, yo expresé mi devoción hacia ese paisaje, que luego resultó ser un triste trozo de cartón, yo me aferré a eso que fue mentira, que duró un haz de luz. Yo creí, yo creí haber ganado pero.. pero no, perdí, y perdí como se pierden las guerras más grandes, y ahora pago, pago cada uno de los pedazos en que se ha roto este corazón, pago la deuda como esa vieja Alemania desvastada, esa Alemania que soy yo, rota en dos mil pedazos, esperando que venga una revolución, esperando el impacto, esperando la calma, esa extraña calma. Pienso y pienso y sólo se me ocurre formularme en mi cabeza un 'Qué facil te fue viejo', mentiste sin ningún tipo de obstáculo y te fuiste, como quien deja abandonado a un pobre perro callejero quien le entregó la mayor de las fidelidades. Mentiste descaradamente, idiotamente, tanta mente, tanta mente, que sólo se presencian en las palabras, te falta eso, te falta mente y sobre todo ser sentipensante, sentí, pensá, concluí y replanteate el trasgiversar la verdad hasta en las cosas más insignificantes, analizá lo que realmente sos como quien toma una rosa y la va abriendo lentamente viendo con atención todo lo que contiene, mirá tu lado malo, date cuenta que herís.
Qué idiota es el ser humano ¿O la idiota seré yo?, has destruido en mí todo lo que quedaba, me quedé en Pampa y la vía por tenerte y así y todo no pierdo las esperanzas de volverte a mirar a los ojos, de volver a sentirme atrapada en esa escenografía que me deslumbraba, aunque pronto se derrumbe, aunque pronto te marches, aunque pronto seguramente me quiebres.
Todavía siento desde cerca la nostalgia, acechando desde mi interior, todavía siento tus manos en las mías al caminar, es que hicimos camino al andar, y dicen que el primer amor nunca se olvida, y eso fuiste vos..
Qué lástima no saber querer, qué lastima no confiar, qué lástima mentir, qué lástima...
"Confío en que jamás me vas a lastimar, sé que no lo vas a hacer" ... Pobre de mí.
"Me voy de viaje por 5 meses" ... Y yo me lo creí.
"Es mi amiga nada más, entre ella y yo ya no pasa nada"... ¿Ahora se le llama amiga?
"Sos tan diferente a las demás, no quiero soltarte nunca"... Sin embargo te fue tan fácil
Qué ingenua, qué ingenua....
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